Trastornos Neurológicos

Trastornos Neurológicos

Trastornos Neurológicos Graves

Los Trastornos Neurológicos Graves se consideran a todo tipo de lesión o cambios en el cerebro que producen alteraciones en su funcionamiento normal. Las causas son muy variadas como hipoxia perinatal, infecciones, enfermedades neurológicas, traumatismo, isquemia, tumores, hidrocefalia, efectos secundarios de algunos fármacos, etc.

Estas alteraciones pueden afectar al movimiento, al habla, al pensamiento, la conducta, las emociones, la comunicación, las habilidades para relacionarse con otros y/o a su autonomía en las actividades de la vida diaria. Puede coexistir a la vez una alteración a nivel orgánico, en el estado de salud.

Estas alteraciones pueden ser de distintos tipos:

  • Cognitivas, emocionales y conductuales: tales como desorientación, dificultades en el aprendizaje y en la memoria, lentitud en el pensamiento, fatiga, irritabilidad, dificultad para tomar decisiones, dificultades ante los cambios, agresividad, depresión, etc.
  • De comunicación: afectando al lenguaje, la voz y el habla, así como a la comunicación no verbal.
  • En la relación con otros, sus habilidades de tipo social e interacción con otras personas.
  • En la actividades de la vida diaria: tales como dificultades para el aseo, el vestido, la comida, el control de esfínteres, etc.
    Motóricas: dificultades en la movilidad, el equilibrio y coordinación, la organización del movimiento, etc.
  • Alteraciones orgánicas: que afectan a distintos órganos del cuerpo debido a la misma lesión o por su asociación a nivel genético o de comorbilidad (cardiacas, pulmonares, endocrinas, dermatológicas…

En muchos casos estas consecuencias del daño cerebral son irreversibles para el individuo y necesitarán apoyos en muy distintos ámbitos.

Trastornos Neurológicos Invisibles

Desde FUNDACIÓN AVA queremos hablaros de aquellos trastornos que no se ven, aquellos de origen neurológico que puede tener una persona y dificultan su calidad de vida, pero que de entrada resultan difíciles de ver si no se conocen: los Trastornos Neurológicos Invisibles.

Cuando vemos a un niño en silla de ruedas tendemos a ayudarle, abrirle la puerta, recoger un objeto que se ha caído, etc. Ocurre lo mismo con aquellos niños que tienen algún síndrome con consecuencias físicas, vemos que tiene algo “distinto” y procuramos ayudarle. Pero, ¿qué ocurre cuando vemos a un niño con un aspecto sano, que ríe y juega, y sin saber porqué se comporta de forma inusual?

Hay niños o adultos con alteraciones en su pensamiento, en el control de sus emociones o en su conducta que tienen enormes dificultades a la hora de afrontar cualquier actividad de la vida diaria tales como vestirse, comer, relacionarse, leer…. A algunas personas con alteraciones neurológicas, incluidos los niños, les cuesta centrar su atención, organizarse y dar prioridades para resolver un problema cotidiano o comportarse según “lo establecido”. En ocasiones estas dificultades son extremas, a pesar de la aparente normalidad.

Muchas familias se enfrentan a una doble dificultad. La principal: apoyar en todo lo posible a su hijo y hacer que sea lo más autónomo posible. Por otro lado, frecuentemente conviven con una dificultad social añadida. Al no ser visibles las dificultades que tiene su hijo les llaman la atención o achacan a su capacidad como padres las alteraciones que son de origen neurológico, no son un capricho.

Cada persona es diferente, todas con infinitas capacidades que les distinguen. Es una prioridad conocer qué capacidades tiene la persona con un trastorno neurológico. De esta forma, partiendo de lo que puede, de lo que sabe, lo que le motiva, se llegan a trabajar o compensar sus dificultades. Es fundamental que el entorno conozca que la persona con este tipo de trastornos no elige comportarse de forma “distinta”. Un entorno que le facilite, le aliente a superarse y le aporte positividad siempre le ayudará a avanzar y sumar.

Hay disfunciones “invisibles” de distintos tipos:

  • De pensamiento: Intereses restringidos que hacen que la persona sólo quiera jugar o interactuar con ciertos objetos, perseveraciones al hablar o actuar, dificultades en el espacio, dificultades para organizar el movimiento, para interpretar lo que percibe, negar un lado del cuerpo, etc.
  • A nivel conductual: conductas repetitivas o inusuales, necesidad de saltar o ir de un lugar a otro, andar de puntillas o de forma “distinta” a pesar de no tener una alteración motórica, abrir y cerrar puertas, lanzar objetos, morderlos, etc.
  • A nivel social: Dificultad para captar las sutilezas sociales, bromas, dobles sentidos, no mirar a los ojos del otro al relacionarnos, agresividad, etc.

El cerebro continúa siendo el órgano más desconocido, cuanto más se investiga sobre él más nos damos cuenta de lo que aún queda por saber y avanzar a nivel terapéutico. Aunque también es aquel con mayor potencial para desarrollarse. Aquellas alteraciones que condicionen su funcionamiento tienen serias repercusiones para la vida de una persona. Muchas se pueden compensar, es decir, llegar la persona puede llegar a una meta por otras vías.

Tenemos que decir que hay niños que no pueden hablar y un sistema alternativo de comunicación les permite hacerlo, por otra vía. Otros necesitan conocer los pasos para resolver una actividad cotidiana, con un apoyo externo lo logran. Algunos necesitan aprender explícitamente a relacionarse, con un entorno que lo posibilite podrán hacerlo. En cada área se debe valorar qué recursos aportar a cada niño.

Al salir a la calle hay muchas personas. Unas son jóvenes, otras adultas, de distintas etnias, con intereses distintos. Pero todas tienen en común CAPACIDAD. Al igual que las personas con “dis”- CAPACIDAD.

Desde FUNDACIÓN AVA queremos hacer visibles aquellos trastornos de origen neurológico que muchas veces resultan “invisibles”, favoreciendo la concienciación y apoyo a las personas que no los han elegido y que vemos superarse cada día.

Paloma Cuadrado Gamarra
Directora FUNDACIÓN AVA. Neuropsicólogo.

Algunas nociones acerca del Trastorno Neurológico

El Trastorno Neurológico se refiere a cualquier afectación del encéfalo, ya sea traumática o de otra naturaleza, que tiene como consecuencia una alteración estructural asociada a una afectación funcional.

Es decir, hay una disfunción en una o más áreas cerebrales y esto tiene una consecuencia en el pensamiento, la conducta, el lenguaje, las emociones, el movimiento, etc.

Sin embargo, aunque exista un Trastorno neurológico, hay que tener presente que el cerebro puede regenerarse a lo largo de toda la vida mediante su uso y potenciación. No sabemos hasta qué punto podemos llegar, lo que si sabemos con certeza es que en la Fundación AVA la persona con un Trastorno Neurológico contará con todos los recursos para que llegue al mayor desarrollo de sus capacidades.

La Neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para formar nuevas conexiones nerviosas, a lo largo de la vida. Se produce en respuesta a la información nueva, a la estimulación sensorial, al desarrollo, a la disfunción o al Trastorno Neurológico.

La recuperación/compensación del déficit se relaciona con la causa subyacente que haya provocado el Trastorno Neurológico, la severidad del daño, localización y edad de la persona, así como con la calidad de los tratamientos a los que pueda acceder.

El Trastorno Neurológico tiene un claro impacto para la persona, afecta a prácticamente todas las áreas de su vida, pero también para la familia y la sociedad donde vive. Puede estar asociado a su vez a otros problemas médicos.

¿Qué implicaciones tienen estas alteraciones para la persona que las padece?​

Conviene decir que algunas de estas alteraciones son muy “visibles” para cualquier persona, por lo que constituyen un punto de partida para que el entorno lo comprenda desde el principio y se vuelquen en ayudar.

Sin embargo, otras alteraciones son “invisibles” y difíciles de interpretar para el entorno. Esto sucede con las alteraciones de tipo cognitivo, socio-emocional o conductual. Conviene destacar que es imprescindible que sean valoradas y atendidas, muchas veces son estas secuelas del Trastorno Neurológico las que más pueden llegar a afectar la calidad de vida de una persona.

Razón de ser de FUNDACIÓN AVA

En numerosas ocasiones, las personas con Trastornos Neurológicos Graves necesitarán apoyos en muy distintos ámbitos. Dichas alteraciones ponen de manifiesto la importancia de que estas personas sean atendidas a todos los niveles por un equipo interdisciplinar, FUNDACIÓN AVA ofrece la respuesta a esta necesidad.

Con esto queremos mostrar que la persona con Trastornos Neurológicos Graves siempre necesitará de una serie de servicios altamente especializados, tanto a nivel médico como psico-social. Esta es la razón principal de la puesta en marcha del Proyecto del Centro Socio-Sanitario de FUNDACIÓN AVA. La persona y su familia necesitan acceder a un Centro Integral para la atención al Trastorno Neurológico. Un concepto que hasta ahora no ha sido desarrollado en nuestro país.

Enlaces de interés

¿Tiene tu hijo un Trastorno Neurológico?

Desde FUNDACIÓN AVA ofrecemos un servicio de valoración y terapia integrales para tu hijo. En ambas participa el equipo interdisciplinar, que está compuesto por profesionales del campo sanitario y psicosocial: neuropsicólogo, neurólogo, pediatra, psicólogo, trabajador social, fisioterapeuta neurológico, logopeda neurológico, terapeuta ocupacional, aspecto pionero y necesario.

¿Sospechas que tu hijo tiene algo “distinto”? ¿Buscas un centro de confianza donde valorarle y realizar los tratamientos que pudiera necesitar? ¿Necesitas especialistas que puedan orientarte? Contacta con nosotros.

Para FUNDACIÓN AVA “no existe un límite” para la persona que tiene un Trastorno Neurológico. Cuando llega una persona a FUNDACIÓN AVA queremos ofrecerle todos los recursos humanos, terapéuticos, materiales y emocionales que necesite, así como a su familia.

¿Por qué es importante la detección y tratamiento?

Cuanto antes se detecte un trastorno neurológico, mayores posibilidades tendrá la persona de desarrollar sus capacidades. Un diagnóstico temprano es la pieza clave para aprovechar la plasticidad cerebral, esto es la capacidad que utiliza el cerebro para reorganizarse. Esta capacidad es mayor cuanto menor es una persona.  

No existe un límite para la persona que llega, contará con todos los recursos que necesite, gracias a un enfoque especializado centrado en la persona y la familia. En FUNDACIÓN AVA hacemos valoraciones y diagnósticos a distintos niveles si tu hijo lo necesita, para encontrar la terapia que mejor se adapta a él.

¿Qué repercusiones tiene para la familia?

Las familias de las personas con trastornos neurológicos se enfrentan a grandes y variados problemas a diario:

  • ¿Cuál será su futuro?
  • ¿Qué necesitará a todos los niveles?
  • ¿Le estaré dando lo mejor?,
  • ¿Cuál será el mejor centro para él?

lo que muchas veces acaba repercutiendo en su estado emocional.

 

Lo que afecta a un miembro de la familia nos afecta a todos. Desde FUNDACIÓN AVA ofrecemos un servicio de apoyo familiar, tanto a nivel terapéutico (individual o con otros padres) como de apoyo en el hogar con profesionales y cuidadores especializados.